Es habitual que, en determinados tipos de contratos, se establezca una compensación, a modo de indemnización, para una de las partes, en caso de incumplimiento de la otra.

Es lo que se conoce como cláusula penal y se plantea si el importe de la misma es válido, con independencia del importe que hayan fijado las partes, o si, por el contrario, el Juez puede rebajarla, al considerarlo desproporcional.

LIBERTAD DE PACTO DE LAS PARTES Y DESPROPORCIÓN EN LA INDEMNIZACIÓN

Debemos partir del principio de libertad contractual recogido en el artículo 1.255 del Código Civil por el que las partes pueden pactar lo que estimen conveniente siempre que sea contrario a la ley, a la moral o al orden público.

El tema radica si pueden considerarse contrarias a la moral o al orden público las cláusulas penales pactadas cuya cuantía  exceda extraordinariamente la de los daños y perjuicios causados.

Es decir, no solo se deben tener en cuenta las cláusulas penales «opresivas«, intolerablemente limitadoras de la libertad de actuación del obligado , o las usurarias, aceptadas por el obligado a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales,  sino también aquéllas en las que el referido exceso de la cuantía pactada de la pena sobre el daño previsible no encuentre justificación aceptable.

REQUISITOS PARA QUE EL JUEZ PUEDA MODERAR UNA CLÁUSULA PENAL PACTADA

Por lo dicho parece claro que, el Juez, según las circunstancias, puede rebajar o moderar el importe de la cláusula penal, aunque esta fuese pactada en el contrato, libremente, por las partes, siempre que el importe de la cláusula se considere desproporcional.

Pero por otro lado, expresamente el artículo 1.154 del Código Civil establece que el Juez modificará equitativamente la pena cuando la obligación principal hubiera sido en parte o irregularmente cumplida por el deudor

Por lo tanto, la posibilidad de moderación queda condicionada a la concurrencia del supuesto previsto en el precepto, esto es, que la obligación hubiera sido en parte o irregularmente cumplida por el deudor.

NO CABE MODERACIÓN DE LA CLÁUSULA PENAL SI NO HAY CUMPLIMIENTO PARCIAL O IRREGULAR

Y por el contrario no cabe dicha moderación de la pena cuando la misma hubiera sido prevista para sancionar, específicamente, el incumplimiento producido, y no haya habido cumplimiento del mismo, ni siquiera de modo parcial o irregular.

Recuerda nuestro Tribunal Supremo, en una reciente sentencia de 17 de mayo de 2019, que, son perfectamente válidas las cláusulas penales, aunque puedan considerarse desproporcionadas, si, el interesado, no demuestra esa indemnización excesiva.

Por lo tanto, habrá que estar a cada caso en concreto pero, en principio, dichas cláusulas penales son perfectamente válidas y solo podrá el Juez moderarlas si se acredita cumplimiento parcial o irregular o si la parte afectada demuestra, e n un juicio, la extraordinaria desproporcionalidad del importe de la cláusula penal, en relación con los verdaderos daños y perjuicios causados a la parte contraria.