Una sentencia del Tribunal Supremo aplica el principio de interés del menor para otorgar la custodia compartida y fomentar el mantenimiento de sus relaciones familiares con ambos progenitores y critica el síndrome de alienación parental promovido por la madre contra el padre, ante la negativa del menor de irse con el padre.

La Sentencia, que es de fecha 22 de septiembre de 2017, aplica los contenido en la Ley Orgánica 1/1996 de protección del menor donde vela por preservar el mantenimiento de sus relaciones familiares, se protege la satisfacción de sus necesidades básicas, tanto materiales, física y educativas como emocionales y afectivas, se pondera el irreversible efecto del transcurso del tiempo en su desarrollo y se aboga por la necesidad de estabilidad de las soluciones que se adopten.

VALORACIÓN DE LA NEGATIVA DEL MENOR A IRSE CON SU PADRE

En este caso, la menor, actualmente de 12 años de edad, contaba con 4 años en el momento del divorcio y estaba bajo custodia exclusiva de la madre. Se considera que esa modificación en la edad debe tenerse en cuenta como un factor que ha variado ya que es indudable que pudo influir a la hora de adoptar la custodia a favor de la madre,

Lo significativo del caso es que nos encontramos ante una situación peculiar dada la voluntad de la menor, expresada en la exploración judicial practicada e igualmente reflejada en los informes del punto de encuentro familiar de no querer tener relación alguna con su padre.

 

Sin embargo, la Sentencia de primera instancia ya consideró que aunque la voluntad del menor es uno de los elementos a valorar, resulta evidente que no es posible que una menor de doce años, por mucha madurez e inteligencia que pueda tener, decida sobre un aspecto tan importante en su vida como es el desarrollo de sus relaciones con su padre hasta el punto de excluir todo tipo de relación paterno filial sin expresar una causa razonable que así lo justifique.

En la exploración judicial de la menor se pudo apreciar esta voluntad contraria a relacionarse con el padre, pero también se pudo observar que no existen motivos concretos que puedan justificar tal decisión pues las explicaciones dadas no se basaban en hechos consistentes sino en afirmaciones genéricas y poco concretas que tampoco eran indicativas de una gravedad extrema que pudiese justificar que la menor se vería perjudicada si mantiene contacto con su padre de forma continuada.

El informe pericial confirmó la existencia de síndrome de alienación parental dada la influencia de la madre sobre las opiniones de la menor sobre el padre.

Y precisamente esto justifica la necesidad de que haya un mayor contacto con el padre con la finalidad de compartir más tiempo como medio de contrarrestar tal influencia llevada a cabo por la madre

CUSTODIA COMPARTIDA: APLICACIÓN DE LA DOCTRINA DEL TRIBUNAL SUPREMO

Todo esto supone que, por propio interés del menor y en su beneficio de mantener una relación con su padre, se adopte el sistema de custodia compartida  con todos los beneficios que ello conlleva y reconocidos en multitud de sentencias del Tribuna Supremo.

Es decir, aunque la voluntad del menor era la de mantenerse con la progenitora, se ha acreditado que dicha voluntad está fuertemente influida por la madre y que no beneficia al menor no mantener relación con su padre, sin causas o motivos justificados

Sin embargo, si le beneficia un sistema de custodia compartida, donde verá respetados sus derechos y fortalecidos sus intereses, y le permitirá mantener el vinculo afectivo con ambos progenitores.