El simple cumplimiento de la Orden Ministerial de 5 de mayo de 1994 sobre la obligación de entrega de oferta vinculante, a los consumidores, con las condiciones de la hipoteca no es, por si sola, suficiente para entender cumplido el control de transparencia y, por lo tanto, dar por válida la cláusula suelo.

Así lo ha establecido nuestro Tribunal Supremo en una reciente sentencia de 11 de octubre de 2019.

¿ES SUFICIENTE QUE LA OFERTA VINCULANTE RECOJA TODOS LOS ASPECTOS DE LA HIPOTECA?

En este caso, la Audiencia Provincial consideró que se había superado el control de transparencia porque el Notario, cumpliendo las exigencias de la Orden Ministerial de 5 de Mayo de 1.994, puso de manifiesto la existencia de una oferta vinculante entregada a los clientes sobre las condiciones del préstamo hipotecario e informó de que no existían discrepancias entre las condiciones financieras de la misma y las de la escritura pública.

Igualmente advirtió acerca de la existencia de límites a la baja a la variación del tipo de interés, de modo que habría que considerar que, los clientes fueron conscientes de la inclusión de la cláusula discutida, que aceptaron libremente.

Sin embargo, el Tribunal Supremo da la razón a los clientes y considera que el banco no dio la suficiente información precontractual, a la firma de la hipoteca, necesaria para que estos comprendieran la realidad y consecuencias económicas de la cláusula suelo que estaban firmando.

CONTROL DE TRANSPARENCIA EN CONTRATOS CON CONSUMIDORES

Conviene recordar que conforme a la jurisprudencia del Tribunal Supremo establecida tras la sentencia de 9 de mayo de 2013, y otras posteriores,( 8 de septiembre de 2014; 24 de marzo,  25 de marzo, 29 de abril  y 23 de diciembre de 2015 ), el control de transparencia tiene su justificación en el art. 4.2 de la Directiva 93/13 , según el cual cabe el control de abusividad de una cláusula relativa al precio y a la contraprestación si no es transparente.

Y, en concreto, el control de transparencia supone que, el consumidor conozca o pueda conocer con sencillez tanto la ‘carga económica’ que realmente supone para él el contrato celebrado, esto es, la onerosidad o sacrificio patrimonial realizada a cambio de la prestación económica que se quiere obtener, como la ‘carga jurídica’ del mismo, es decir, la definición clara de su posición jurídica tanto en los presupuestos o elementos típicos que configuran el contrato celebrado, como en la asignación o distribución de los riesgos de la ejecución o desarrollo del mismo.

Esta jurisprudencia se encuadra, en lo que respecta al fundamento y al alcance del control de transparencia, en la doctrina emanada del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en setencias de 30 de abril de 2014 (caso Kàsler ), 21 de diciembre de 2016 (caso Gutiérrez Naranjo ) y 26 de enero de 2017 (caso Gutiérrez García ).

IMPORTANCIA DE LA INFORMACIÓN PRECONTRACTUAL

El TJUE ha declarado que reviste una importancia fundamental para el consumidor disponer, antes de la celebración de un contrato, de información sobre las condiciones contractuales y las consecuencias de dicha celebración.

Es decir, el consumidor decide si desea quedar vinculado por las condiciones redactadas de antemano por el profesional basándose principalmente en esa información

Por lo tanto, una cláusula puede ser declarada abusiva si, antes de la celebración del contrato, el cliente no ha tenido de la información necesaria sobre las condiciones contractuales y las consecuencias de dicha celebración.

¿ CÓMO SE CONTROLA EL CUMPLIMIENTO DE LA TRANSPARENCIA?

Para llevar a cabo el control de transparencia, en los casos de cláusula suelo, hay que valorar su hubo o no  ausencia de una información suficiente por parte del banco de la existencia de la cláusula suelo y de sus consecuencias, pero también si, un consumidor, con la información suministrada, entendería que el precio del crédito estaría constituido por el tipo de referencia variable más el diferencial pactados sin límite alguno.

Ya en las sentencias de Tribunal Supremo de 14 de septiembre de 2014 y 8 de junio de 2017 se indicó que la exigencia de transparencia, no se puede tener por cumplida por la lectura de la escritura pública y, en su caso, el contraste de las condiciones financieras de la oferta vinculante con la del respectivo préstamo hipotecario.

Es decir, aunque haya oferta vinculante, no se excluye la necesidad de una información precontractual suficiente que incida en la transparencia de la cláusula suelo, inserta en el contrato, que el consumidor ha decidido suscribir.

CONCLUSIÓN: OFERTA VINCULANTE NO EQUIVALE A QUE SE HAYA CUMPLIDO LA TRANSPARENCIA

Por lo tanto, si no ha existido información precontractual suficiente, la existencia de una oferta vinculante que contiene la reseña de las condiciones financieras, en lo que respecta a la existencia de límite inferior a la variabilidad del interés,  no es suficiente, por sí sola bastara para entender cumplida la exigencia de información objeto del control de transparencia.

La existencia de una oferta vinculante no permite concluir por sí sola que en este caso el consumidor hubiera sido informado, con la antelación suficiente, de la existencia de un suelo que impedía pudiera bajar más.

La información precontractual que se exige va destinada a que el consumidor pueda conocer de la existencia del límite y cómo incide en la variabilidad del interés un tiempo antes de la celebración del contrato.

De tal forma que, incluso la mención posterior del notario, en  el momento de la firma de la escritura de préstamo, ligada a la adquisición del inmueble cuya compra se financiaba, resultaba insuficiente para que el control de transparencia se haya cumplido

La cláusula suelo es nula y el cliente recupera todo su dinero.