Si un procedimiento de divorcio tiene lugar cuando los hijos nacidos del matrimonio son mayores de edad, tradicionalmente se ha venido planteando la duda de si debe ser uno de los progenitores el que solicite alimentos a favor de los mismos al otro progenitor, o si por el contrario, deben ser estos hijos mayores los que deban solicitar dicha pensión mediante un procedimiento declarativo alternativo al del divorcio, en base a la obligación de alimentos entre parientes.

Pues bien, el Tribunal Supremo mediante Sentencias de 24 de Abril y 30 de Diciembre de 2000, viene reconociendo la legitimación de los progenitores a reclamar dicha cuantía pero siempre y cuando se den dos circunstancias:

  • Que el hijo beneficiario conviva con el progenitor que ejerce la acción, y que éste ejerza las funciones de dirección y organización de la vida familiar.
  • Que se estime que dicho hijo mayor de edad no cuenta con independencia económica suficiente y que por ende, que necesite de alimentos.

Administración de la pensión de alimentos recibida

Pueden darse dos situaciones:

Primera.- Que la administración se realice por parte del progenitor

En este caso, si bien la pensión de alimentos podría ser ingresada en una cuenta bancaria cuya titularidad corresponde al hijo mayor, finalmente ese ingreso tiene lugar en una cuenta que controla el progenitor que interesa los alimentos, para que, pese a la mayoría de edad, sea este el administre esos fondos en atención a las necesidades del hijo.

Esta circunstancia acreditaría la legitimación del progenitor de pedir la pensión de alimentos a nombre del hijo mayor durante el proceso de divorcio.

Segunda.- Que la administración se realice por parte del hijo mayor de edad

Si la pensión de alimentos va a ser ingresada en una cuenta bancaria del hijo mayor de edad y este va a ocuparse exclusivamente de su administración y destino, según su propio criterio, entonces carece de sentido el reconocimiento de la legitimación del progenitor a solicitar judicialmente en su nombre dichos alimentos.

Es decir, si el hijo mayor de edad se va a convertir directamente en el destinatario de los alimentos, entonces lo mas razonable es que sea él mismo el que reclame esa pensión por medio de un proceso declarativo distinto al del divorcio.