Existe un derecho de crédito contra la sociedad de gananciales si se ingresa, dinero privado, en una cuenta común.

Este derecho de crédito subiste a pesar que se haya dedicado el mismo a gastos ordinarios de la familia y mantenimiento de la misma.

Así lo ha establecido nuestro Tribunal Supremo en una reciente sentencia de 4 de febrero de 2020 que pasamos a exponerte  continuación.

HECHOS: DONACIÓN PRIVADA DE PADRES A UNO DE LOS CÓNYUGES

Una pareja casada en régimen de gananciales en la que se da lo siguiente:

  • Existe un dinero privativo que se entrega a la esposa por medio de una donación de sus padres formalizada en escritura de donación.
  • En concreto, dichas cantidades, fueron ingresadas inicialmente en una cuenta de las esposa pero en la que estaba autorizado el esposo. La cuenta es de carácter ganancial y se cargan gastos de mantenimiento de la familia.
  • Posteriormente, la esposa , de forma voluntaria, acordó junto con su esposo que parte de las cantidades donadas por sus padres se ingresaran en la cuenta de la que era titular el esposo, y autorizada la esposa y en la que también se cargaban los gastos ordinarios de la familia, alimentación, ropa, viajes familiares, habiéndose realizado dichos cargos a la entera conformidad de la esposa  y sin nada manifestar respecto al carácter privativo de las citadas cantidades.
  • En ningún momento la esposa , manifestó ninguna voluntad de ingresar dichas cantidades en una cuenta de uso exclusivo de la misma ni hay declaración alguna  de su voluntad de reservarse el derecho de reembolso de las citadas cantidades.

EL DINERO ES PRIVADO Y SE LE DEBE REINTEGRAR A LA ESPOSA

Sentado que la esposa ingresó en cuentas destinadas a gastos familiares, dinero privativo recibido por donación de sus padres, es doctrina del Tribunal Supremo que la esposa tiene un crédito contra la sociedad de gananciales.

Ya la sentencia del Tribunal Supremo de 11 de diciembre de 2019, declaró que la amplia autonomía negocial de los cónyuges no implica que pueda presumirse el ánimo liberal de quien emplea dinero privativo para hacer frente a las cargas de la familia.

El régimen legal de gananciales refuerza que deben restituirse las sumas gastadas en interés de la sociedad.

Salvo que se demuestre que su titular lo aplicó en beneficio exclusivo, procede el reembolso del dinero privativo que se confundió con el dinero ganancial.

Entrando el dinero en una cuenta común se presume que se gastó en interés de la sociedad de gananciales.

Se reconoce el derecho de crédito de la esposa frente a la sociedad de gananciales por las sumas privativas, quedando obligado, el esposo a devolverlas.