La utilización del dinero de una hipoteca o préstamo personal, principalmente, para un uso profesional o empresarial, impide que, el cliente, pueda beneficiarse de las obligaciones de información precontractual que, el Tribunal Supremo y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ( TJUE), exige, a los bancos, en los préstamos concertados con consumidores.

¿ ES LO MISMO UN PEQUEÑO EMPRESARIO QUE UNA GRAN EMPRESA A LA HORA DE EXIGIR INFORMACIÓN?

A priori, pudiera parecernos que no se puede exigir el mismo nivel de información al banco, a la hora de contratar un producto bancario, cuando quien contrata es una gran empresa que un pequeño autónomo.

Sin embargo, la línea se ha marcado en la simple distinción entre empresarios y profesionales o particulares.

Y esto es tan simple como que si el dinero ha sido utilizado, en su gran mayoría, para una financiación empresarial o profesional, no se puede aplicar los beneficios de la ley de consumidores y usuarios.

PRÉSTAMO HIPOTECARIO PARA LA COMPRA DE UN TALLER

En el caso de la sentencia de 10 de octubre de 2019, el cliente había solicitado una hipoteca, sobre su vivienda, pero utilizó el dinero para la adquisición de un taller, reconociéndose que era un pequeño empresario.

La ley de consumidores y usuarios ( LCU) indica que tienen la condición legal de consumidores las personas físicas o jurídicas que actuaban en un ámbito ajeno a una actividad empresarial o profesional.

Y se considera empresario a cualquier persona física o jurídica que actuara en el marco de su actividad empresarial o profesional, ya fuera pública o privada.

En este caso, quien contrató el préstamo fue una persona física que pretendía adquirir un taller mecánico para desempeñar en él una actividad empresarial, lo que hace que no se le pueda considerar como consumidor.

CONSIDERACIÓN RESTRICTIVA DE LA CONDICIÓN DE CONSUMIDOR

Ya, nuestro Tribunal Suoremo, en la sentencia de 11 de abril de 2019, ha señalado que la Sentencia del TJUE de 14 de febrero de 2019, C-630/17 (asunto Anica Milivojevic v. Raiffeisenbank St. Stefan-Jagerberg-Wolfsberg eGen), señaló que el concepto de consumidor debe interpretarse de forma restrictiva, en relación con la posición de esta persona en un contrato determinado y con la naturaleza y la finalidad de este, y no con la situación subjetiva de dicha persona, dado que una misma persona puede ser considerada consumidor respecto de ciertas operaciones y operador económico respecto de otras

Por lo tanto solo a los contratos celebrados fuera e independientemente de cualquier actividad o finalidad profesional, con el único objetivo de satisfacer las propias necesidades de consumo privado de un individuo, les es de aplicación el régimen específico establecido de consumidores

INAPLICACIÓN DEL CONTROL DE TRANSPARENCIA

Por lo tanto, a estos efectos, es irrelevante que la empresa sea pequeña o que se ejercite a título personal y no bajo un amparo de una sociedad

El carácter de empresario impide que se puedan aplicar los controles de transparencia y abusividad

SÍ SE PUEDE APLICAR EL CONTROL DE INCORPORACIÓN A LOS EMPRESARIOS

Sin embargo, a los empresarios y profesionales, ya sean personas físicas o jurídicas, sí se les puede aplicar el conocido como control de incorporación, consistente en comprobar si la cláusula suelo aparece en el contrato o hipoteca redactada de manera comprensible para una persona no experta en la materia.

Si no es así, la cláusula suelo puede ser declarada nula, aunque el dinero obtenido con la hipoteca se haya destinado a una actividad empresarial o profesional.

En este sentido ya se ha pronunciado nuestro Tribunal Supremo, en sentencia de 25 de enero de 2019, en la que se declaró nula la cláusula suelo celebrada con una empresa porque se comprobó que el control de incorporación  no se había realizado con unas mínimas garantías de conocimiento por parte de la misma por el empresario.

Por lo tanto, por esta vía, los empresarios sí tienen una posibilidad de anular la cláusula suelo de sus hipotecas empresariales o profesionales, bajar la cuota y recuperar su dinero.